LLenos del Espíritu Santo


La iglesia es descrita por el apóstol Pablo como “Columna y Baluarte de la Verdad”. Hablando a Timoteo expresó lo siguiente “Para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad. (1 Timoteo 3:15).

Las verdades que distinguen a la iglesia, de cualquier filosofía humana, tienen su origen en la palabra de Dios, y a través del tiempo el pueblo de Dios ha gozado de la dirección de la palabra, para que esas verdades permanezcan.

Sin embargo, no podemos negar que durante siglos, muchas de estas verdades han sido mal entendidas o mal interpretadas. Miles han caído en errores y han forjado ideas que hoy se han convertido en motores de confusión. El trabajo de Satanás, en ese sentido ha tenido efectos muy dañinos para la vida espiritual de muchos.

Hoy quiero analizar con ustedes uno de esos tópicos en los que se han vertido muchas ideas incorrectas, me refiero a la naturaleza del “Espíritu Santo”. Es importante que este tema sea tocado, analizado y estudiado con mucho cuidado con el propósito de corregir malas interpretaciones sobre la naturaleza, misión y divinidad del Espíritu Santo.

Quiero de entrada decir que no podremos abarcar todo el material disponible, por lo que me he propuesto presentar una serie de estudios sobre el Espíritu Santo en temas futuros, que nos proponemos presentar a la iglesia. Es nuestro deseo que Dios pueda hablarnos por medio de este mensaje en esta oportunidad. (Oremos)

¿Quién es el Espíritu Santo?

Para muchos de nosotros esta pareciera ser una pregunta muy sencilla. Sin embargo, a pesar de que la voluntad de Dios es expresamente sencilla en su palabra, este es una respuesta que demanda nuestra más fina atención. Ya he mencionado que hay muchas ideas sobre la persona del Espíritu Santo.

Algunos lo ven como una FUERZA o como LA FUERZA ACTIVA DE DIOS, otros lo catalogan como una parte de Dios mismo. Pero no podemos creer que el Espíritu Santo sea un Tercer Dios, o la Tercera Parte de Dios, es decir un tercio de Dios. Así como Cristo es el único Dios, presentado de una manera única (Juan 1:1; 1:14) Así el Espíritu Santo, es el mismo Dios, presentado todo el tiempo en todo lugar, es la divina “presencia de Dios”.

Jesús “Jehová, Nuestra Salvación”, no solo era uno fuera de los tres; él era Emmanuel “Dios con nosotros” en él habitaba corporalmente toda la PLENITUD de la Deidad.[1]

De la misma manera el “Espíritu Santo” no es una parte de Dios. “Nunca hubo un tiempo cuando el Espíritu de Dios no ha estado presente en su pueblo, despertando en ellos la fe, apoderándolos y preparándolos para vivir la vida a la cual han sido llamados”[2]

Dios Espíritu Santo.

El Dios “Uno” que presenta La Biblia no estaría completo sin el Espíritu Santo. La presencia del Espíritu Santo no es una invención humana, ni una filosofía humana, es una verdad que está enraizada en la misma palabra de Dios.

No significa que es menos importante el Espíritu Santo por el hecho de que se revele como una persona, luego del Padre y del Hijo. Tampoco significa que el sólo participe de las actividades salvíficas después de su revelación personal en el NT.

Para tener una clara compresión necesitamos un serio estudio del texto bíblico, una correcta consideración del mismo nos ayudarán a comprender esta verdad.

Vamos a ver algunos de estos elementos:

Anuncio de Cristo.

Aunque hay evidencias claras de la presencia del Espíritu Santo desde el Génesis (1:2; 6:3) El concepto de que la pluralidad de Dios incluye al Espíritu Santo se origina en Cristo; el trató de preparar a los discípulos para su partida de esta tierra (Juan 7:33; 14:1-3) por medio del agua que fluiría como “Ríos de Agua Viva”. Pero anunció más claramente la venida del Espíritu Santo en Juan 14:16 y 17, allí dijo: “Y yo rogaré al Padre y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no lo ve ni lo conoce; pero vosotros lo conocéis, porque vive con vosotros y estará en vosotros.”

Venida Pentecostal

Así como hubo una venida histórica del Hijo al mundo, el Espíritu Santo vino, también en un momento específico de la historia de la iglesia. La forma fue distinta, el no tuvo que tomar una naturaleza humana, sino que, en su caso, se hace accesible a todos. En la forma encarnada, Dios se limitó a ser accesible a unos cuantos seres humanos. Es posible que esta forma, más amplia, provocara que Jesús dijera a sus discípulos “os conviene que yo me valla” (Juan 16:7).

Marco Tipológico

En el AT, la pascua y el pentecostés eran fiestas que se relacionaban. Ambas representaban acciones salvíficas de Dios. En el caso de la pascua, era una celebración para recordar la mano fuerte de Dios al liberar al pueblo de Egipto. (Lev. 23:5; Números 28:16; Deut. 16:1-8) La fiesta de las semanas, o Pentecostés, era un recordativo de que de Dios procedían las buenas dádivas, el mismo nombre apuntaba su relación con la fiesta anterior, pues se celebraba 50 días después de la pascua el pentecostés.

Así como la pascua y la liberación de Egipto eran tipos de la liberación de Jesús, y su muerte en la cruz, es posible ver, en la fiesta del pentecostés y el pacto en el Sinaí como tipos de la venida histórica del ES.

Entre la obra redentora de Dios en el pasado y la revelación de la obra por medio del Espíritu Santo, no hay la repetición de la misma verdad, sino la revelación de niveles más profundos que son importantes para comprender los actos salvíficos de Dios.

4. El Espíritu Santo en el AT

Que no veamos la personalidad del Espíritu Santo revelada de una forma explícita en el AT no significa que no haya estado presente como una persona divina. Esta revelación se hizo “Necesaria” después de la aparición de Jesús. Es por esto que en el AT el Espíritu Santo no se presente como una persona diferente a las otras personas divinas. A pesar de esto es posible identificar algunas menciones en el AT a una designación general del ES.

Por medio del otorgamiento a individuos especiales de dones para la ejecución de tareas especiales. Podemos ver esto en textos como: (Éxodo 31:3; 35:31; Números 11:25, 29; 24:2; 27:18; Jueces 3:10; 6:34; 11:29)

También estaba asociado con la morada divina en el ser interior del hombre (Isaías 57:15; Ezequiel 11:19; 18:31).

Si en el AT ya el Espíritu Santo actuaba en el corazón del hombre dando dones y morando en el corazón de los creyentes, es necesario que analicemos la novedad del ministerio del ES en el NT.

La novedad del Espíritu Santo en el NT

Ahora notaremos un aspecto nuevo, se trata de la presentación del ES como una persona divina, distinta del Padre y del Hijo. Este cambio, sin embargo, solo afecta nuestra comprensión de su personalidad y no de su actividad redentora. La obra del ES en el NT parece abarcar las mismas funciones cubiertas, ya sea por Dios o por el Espíritu de Dios en el AT.

La novedad del papel del ES en el NT se encuentra, además, en su nuevo papel como representante de Cristo. Otra manifestación externa, visible y perceptible, fue la repartición de dones sobrenaturales derramados sobre los creyentes en el día de pentecostés.

Divinidad

a) Veamos ahora algunas de las características divinas con las que se describe al ES en el NT.

a) Llamado Santo (Mateo 1:20)

b) Pedro señaló la divinidad del ES (Hechos 5:3)

c) Jesús lo presentó como “Otro” consolador (Juan 14:16) usando la palabra griega “alloj” que significa “otro de la misma clase” o sea “Otro igual que Yo”

d) Se describe la divinidad también cuando se le presenta con los siguientes atributos:

a) Omnisciencia (1Corintios 2:10-11)

b) Verdad (1Juan 5:6-7)

c) Vida (Romanos 8:2)

d) Sabiduría (1Corintios 2:11)

e) Poder (Lucas 1:35; Romanos 15:39)

f) Eternidad (Hebreos 9:14)

7. Personalidad

La forma en la que aparece la palabra “Pnewma” en el NT, la cual es la que se traduce como Espíritu, en neutra. No da la idea de una persona, sin embargo los autores en el NT utilizaron pronombres, en la mayoría de los casos, para reemplazar la forma neutra de esa palabra. Gracias a esto podemos ver como el espíritu santo puede tener:

Inteligencia y conocimiento (Juan 14:26; 1Corintios 12:11), Emociones (Efesios 4:30) y Juicio (Hechos 15:26). También al ES se le puede:

a) Mentir (Hechos 5:3-4)

b) Resistir (Hechos 7:5)

c) Pecar contra él (Mateo 12:3; Marcos 3:29)

Otros atributos de la personalidad del ES son:

a) Hablar (Hechos 8:29)

b) Enseñar (Lucas 12:12)

c) Revelar (Lucas 2:26)

d) Testificar (Hechos 20:23)

e) Escudriñar (1 Corintios 2:10-11)

f) Enviar (Hechos 13:2)

g) Guiar (Hechos 8:29; 11:12)

h) Declarar cosas que vendrán (Juan 16:13)

La manifestación escatológica del ES, ocurrirá sobre la base de la entrega total. Debemos tener como iglesia, y de manera individual, una apertura a la iluminación del ES. Con el propósito de ser habilitados, por él mismo, para la predicación de las verdades distintivas del evangelio del reino, el evangelio Eterno, lo cual preparará el camino para el retorno glorioso de Cristo.

[1] Deidad—La palabra griega (Theótes) expresa aquí la esencia y naturaleza de la divinidad, no meramente las perfecciones y los atributos divinos (griego, Theiótes). Como hombre en Jesús no sólo había rasgos de la divinidad, sino que, en el sentido más completo, Jesus era Dios. (Ver comentario Jamieson, Fausset, Brown)

[2] Stagg, Frank. «Preaching Acts and Luke.» En Biblical Preaching, de James W. Cox, 296-305. Philadelphia, Pennsylvania: The Wesminster Press, 1983.

Un comentario sobre “LLenos del Espíritu Santo

  1. Señores Misionera de Paz.

    Dios los bendiga y permitan que sean medio de bendición a mí y a mi familia.

    Antes que nada pido perdón si por algún motivo fui causa de preocupación en la comunidad de Misionera de Paz, comunidad a la cual mi esposa Rossy Marchena De Tineo pertenece. Los caminos y las cosas de papá Dios son tan misteriosos como precisos. Digo esto porque aunque desde que me case con Rossy vivimos en el mismo techo y aun no este bautizado visitaba también la misma iglesia y nunca me había fijado de lo afortunado que soy de que Dios me haya elegido como uno de sus hijos preferenciales y haber puesto a mi esposa como compañera de jornada en esta vida. No se imaginan las tribulaciones que ambos desde un comienzo hemos vivido y gracias a Dios seguimos ahí. Ya que Dios siempre hace las cosas bien y nosotros por nuestra mala cabeza solemos hacerla difíciles mucho más cuando no conocemos verdaderamente de cuál es su propósito para con nosotros. Ha sido duro, me costó bastante y aunque sigo creciendo en las cosas del señor puedo decir con toda autoridad que absolutamente estoy seguro de que mi sitio está en la Iglesia Adventista del 7mo día. Espero que Dios les muestres el porqué. No creo que necesite mucho para que me entiendan cuando digo; “Dios es Bueno, Dios nos ama, gracias por toda la bendición derramadas en mi y en mi familia”. Puedo ser testigo vivo de lo que Dios hace en los corazones orgullosos de los hombres. Y aunque como David viví una vida plena en cuanto a cosas materiales no fue hasta que caí toque suelo que vi la realidad de que tan afortunados somos que Dios tenga la misericordia que tiene para con nosotros. Y aunque este en proceso de recuperación en cuanto a lo económico espiritualmente me siento un Sansón con la melena. Dios ha puesto en mí el deseo de servirle plenamente. Para lo cual es necesario hacer las cosas como el mismo manda. Quiero ser miembro formar de su Iglesia y ser parte del ministerio de su verdad. Para lo que Dios ha puesto en ustedes el don que espero sea concedido para así poder seguir adelante en mi meta de predicar a todos la palabra ya como hombre totalmente comprometido con los negocios de papá Dios.

    Espero que Dios me de la bendición que tanto anhelo. Dios los bendiga.

    Edward R. Tineo.

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