La palabra GOZO es muy particular. Expresa una gran satisfacción, el extasis de algo que se posee y que no lo podemos endosar en la misma medida que lo sentimos a otros. Sentimos GOZO por cosas muy agradables que nos ocurren (Por lo menos eso es lo común).
Pero en la carta de Pablo a los Filipenses, el gozo toma una dimensión diferente. En esta carta nos habla de estar «siempre» gozosos.
El tema del GOZO es el principal en Filipenses. Según lo escrito por Pablo, podemos hallar gozo» …en la gratitud (1:3); en participar con otros en evangelizar (1:3; 2:25; 4:15,16); en el amor sacrificial (1:7,9, 2:17); en escoger lo bueno (1:10,11); en vencer obstáculos para hacer que la obra del Señor avance (1:12-14); en defender sin temor el evangelio (1:27,28); en la unidad (2:1-4); en ocuparnos en nuestra salvación (2:12); en llevar una vida irreprensible (2:14-16); en dejar todo por Cristo (3:7-8); en olvidar lo pasado y proseguir hacia la meta (3:12-14); en vivir sin afán (4:6,7); en llevar una vida de paz y contentamiento (4:7-13); en una palabra, en llevar una vida preparada (1:21-23; 3:20,21)».
No dejo de disfrutar con la lectura de este tema. Una de las más grandes verdades es que el cristiano debe irradiar el gozo de la salvación. Este gozo debe acompañarnos en cada faceta de la vida. Si no somos capaces de mostrar GOZO entonces nuestra capacidad de disfrutar de la obra de Dios en nuestra vida se está viendo afectada.
Pablo escribió que había aprendido a estar contento «cualquiera fuera su condición».
¿no es esto una lección para nosotros hoy día?
Que el amor y la gracia de Jesús nos ayuden hoy y siempre a disfrutar del GOZO que Dios quiere impartirnos por medio de su salvación.
Dios nos bendiga
