Basado en el Salmo 23:1
Pr. Domingo Guzmán
Introducción:
El vigésimo tercero es el salmo más amado y recordado de los 150 salmos del salterio. Es la porción de la Biblia más memorizada.
El Gran predicador bautista, Charles Spurgeon, le dio el título de “la perla de los salmos”, y el gran comunicador y predicador del siglo XIX, J.J. Steward Perowne, declaro sobre el, que no hay otro salmo en la Biblia en el cual se note la ausencia de necesidades, de temor y de ansiedades.
Millones de personas lo han memorizado, ministros y pastores lo han usado para llevar consuelo y dirección a miles que atravesaron grandes desafíos, enfermedades e incluso la muerte.
Para muchos, las palabras del salmo 23, fueron las últimas que escucharon en su lecho antes de morir.
El mensaje central que tiene es que no existe ninguna necesidad que no pueda suplir Dios. No importa la diversidad, pues la capacidad de diversificación que Dios tiene es ilimitada.
Si Jehová es tu pastor, él puede satisfacer TODAS tus necesidades.
Es por esto que iniciamos el estudio del salmo 23, hablando un poco no del salmo del pastor, sino del pastor del salmo.
Jehová.
Es importante que hagamos este ejercicio, pues de lo que aprendamos hoy dependerá todo el estudio de estas cuatro jornadas.
Elena de White sugiere que Jesús procuraba tener acceso a la mente de sus oyentes por medio de las cosas con las cuales estaban “FAMILIARIZADOS”. Hablar de pastores y de ovejas en el ambiente judío era hablar de la cotidianidad.
En la práctica, casi todos conocían la labor de los pastores.
Desde el mismo inicio de la historia humana esta labor estuvo presente.
La Biblia me enseña en Génesis 4 que Abel era “Pastor de ovejas”.
Si queremos conocer a profundidad la razón de ser del salmo 23 necesitamos tener una buena concepción de la labor pastoral a la que hace referencia casi toda la Biblia.
La responsabilidad del pastor era SUPLIR a su rebaño de agua fresca de pastos, protección, sanación, prevención, dirección y descanso.
El ser humano está insatisfecho
El 23 es un salmo de ataque. El hombre va insatisfecho por la vida, con necesidades que cubrir, vacios que llenar. Vamos de una mesa a la otra procurando mitigar la sed, el hambre, el frío, la soledad, el miedo, la desesperación y la desolación.
David interpretó a Dios por medio del salmo 23 para decirnos, en un lenguaje sencillo, la forma en la que Dios puede SUPLIR lo que nos falta.
Es cierto que cada una de estas necesidades son una realidad, pero más real es el hecho de que nuestro PASTOR puede suplirlas.
El Dios que percibimos
En Noviembre del 2006, visité, junto a un amigo el Huntington Park Museum, en Los Ángeles California. Hay allí hay unas de las 125 biblias Gutenberg, valorada en unos 15 millones de Dólares., más de 580 millones de pesos.
La primera vez estuve parado por más de media hora, observando cada detalle; la textura, el color, las letras (aunque no las entendía).
Pero habíamos cometido un error, no teníamos cámara, así que tuvimos que volver una semana después. Cuando entre de nuevo la admiré, cuando tomé la foto me emocioné, cuando salí del museo se convirtió en otro archivo de imágenes de mi computadora. Sólo recuerdo su importancia cuando, como en esta ocasión, debo hablar de ella.
Con las primeras palabras del salmo 23 David quiere librarnos de que sintamos lo mismo con respecto a Dios.
El quiere librarnos de la carga de una divinidad Inferior. Quiere darnos la seguridad que él encontró en su pastor.
¿Para qué escribió David el Salmo 23?
Para fortalecer nuestra confianza en Dios. Dedica 98 palabras para explicar la primera… Jehová. Para recordarnos que Dios es el Todo poderoso, y ¿Qué significa que Dios sea todo poderoso? Significa que Dios no necesita nada, que él no necesita sabiduría de alguien más, porque él es el principio de la sabiduría.
El no necesita poder de nadie más, el es todo poderoso. El no necesita ser alagado, ayudado o servido por nadie, no tiene que rendirle cuentas a nadie sino a sí mismo.
Debemos recordar de vez en cuando que NUESTRO Dios es capaz de colocar 100,000 millones de estrellas en nuestra galaxia. Y 100 mil millones de galaxia en el universo, e Isaías dice que él conoce a cada una de esas estrellas por su nombre.
No hay medida humana para compararla con Dios.
Cuando sales a su vecindad, los kilómetros, metros, pulgadas o yardas no sirven. Y David lo sabía muy bien pues declaró “LOS CIELOS CUENTAN LA GLORIA DE DIOS”.
Un Dios que puede convertir dos puñados de carne en millones de células nerviosas e interconectarlas más de 10 mil veces con otros millones de células, ubicarlas en un cráneo y llamarle a eso cerebro.
Otra vez David mismo declara “TU ME TEJISTE EN EL VIENTRE DE MI MADRE”
Conclusión
Cuando David inicia el salmo 23 me identifica a Dios como Jehová
יהוה
Al utilizar el nombre formal de Dios David me da un mensaje muy especial.
¿Qué clase de nombre es este?
Nos habla de la auto existencia de Dios. Dios existe porque Dios existe y punto.
A Dios nada lo puede definir, pues su existencia está envuelta en si mismo.
El todo de quien es Dios se encuentra dentro de sí mismo.
Son conceptos muy profundos, estoy tratando sólo de explicarlos, necesitamos ser llenos del poder del Espíritu Santo para poder comprender estos MISTERIOS.
Es bueno que sepamos que Dios no necesita. Él es autosuficiente.
Cuando tengo frío busco abrigo
Cuando estoy enfermo voy al médico
Cuando voy a edificar necesito un ingeniero
La realidad de la existencia humana es la necesidad. Necesito todo.
Cuando tengo a Dios en mi vida, cuando mi pensamiento está escondido en él, TODAS mis necesidades están cubiertas.
Además de suplir mis necesidades Dios me da algo más. Me da sentido de pertenencia.
He sido creado a su imagen (Gen.1:26)
He sido mantenido por él.
Su poder y su fuerza están a mi disposición.
El es el dueño, yo soy su hijo. Lo suyo es mío.
Si mi Dios es todo poderoso, en el NO TENGO NECESIDAD.
ALABADO SEA DIOS.
Quiero invitarte hoy a conocer a JEHOVÁ.
Jacob, al bendecir a sus nietos expresó “el Dios que me mantiene desde que yo soy hasta este día,” Gén 48:15.
Es Jehová el que te mantiene hasta este día.
Dios nos bendiga
