Justicia y Juicio: el Cimiento de su trono


Justicia y Juicio son
El Cimiento de su Trono
Pr. Domingo Guzmán
Analizando el Salmo 97

Texto Salmo 97:2
“Nubes y oscuridad alrededor de él; Justicia y juicio son el cimiento de su trono”.
(Salmos 97:2 RVR1960)

Propósito

Este tema se propone ayudar al oyente o lector a establecer firme confianza en Dios basada en el reconocimiento de los atributos de justicia de Dios.

Introducción

¿Qué elementos nos permiten desarrollar confianza en los demás?

En este maravilloso salmo 97 podemos apreciar el reinado de Jehová. No como un rey estático, sino más bien como uno que desea ser conocido y entendido por su reino. En estos versículos no tenemos una visión directa de Dios, sino por medio de Nubes y Oscuridad en derredor de el, sin embrago lo que es visible de Dios es su Luz y el Fuego de su trono y la tierra responde ante su presencia con truenos y temblores.

Desarrollo

En esta oportunidad queremos concentrarnos en lo que significa para nosotros la justicia y el juicio.

Justicia es una palabra que debería ser muy bien comprendida por todos.

Cuando estamos en justicia llegamos a un estado de paz.

Así lo podemos verificar según esta definición del diccionario bíblico WikiCristiano:

El estado de Justicia en el que entra el pecador arrepentido cuando es justificado por fe es de «paz para con Dios» (Ro. 5:1). Fue la obediencia de Cristo a los justos requerimientos de la ley lo que le permitió justificar o declarar justos a los que vienen a él por la fe (vs 16-19). En virtud de esta correcta relación en la que entra el cristiano, éste puede llevar los «frutos de justicia» (Fil. 1:11; cf Ro. 7:19-8:4; Gá. 2:20). Sin embargo, una vida justa que siga a la justificación no nos produce méritos ante Dios, porque ningun acto humano puede ser meritorio a su vista. Pero sin los frutos exteriores de Justicia (Gá. 5:22, 23) no puede existir en el corazón un estado de relación correcta con Dios. Una fe no acompañada por las «obras» que la fe produce, es «muerta en sí misma» (Stg. 2:17); es espuria.

Juicio

La sola mención de la palabra juicio nos trae preocupación.
Esto debido a la condición en que la mayoría de las veces vemos los juicios.

Una y otra vez somos sometidos a juicio, ya sea por nuestros actos o porque tengamos que demostrar que estamos en capacidad de hacer algo.

Tenemos temor de ser mal enjuiciados.

Sin embargo no tenemos que temer al juicio, siempre que estemos en Paz Con Dios.

Romanos 5:1 dice que hemos sido justificados pues Por la fe. Y que esa justificación nos da paz para con Dios.

Pero de nada nos sirve tener algo tan grande y maravilloso si no lo valoramos correctamente.

Conclusión

Conociendo estas implicaciones, llegamos a la conclusión siguiente.

• Debo entender que la justicia es el cimiento del trono de Dios
• Que esa justicia Dios me la imparte cuando acepto su señorío en mi vida
• Que mi vida le pertenece a Dios, de forma inherente, pero Dios me da la oportunidad de que yo le acepte voluntariamente
• Cuando lo acepto elijo vivir de acuerdo con su voluntad
Llamado

Tú y yo somos desafiados , a través de este tema a:

• Apreciar la justicia como un atributo divino
• A recibir como un regalo, la justicia impartida de Dios por medio del sacrificio de Cristo
• A poner en práctica los resultados de haber aceptado la justicia de Cristo por medio de buenos frutos, generados por un corazón transformado, no para tener méritos, sino para gloria de Dios.

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