Tema tres


Tema III
SEÑOR: QUIERO CONOCERTE
“Porque tú formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre. Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; Estoy maravillado, Y mi alma lo sabe muy bien”. (Salmos 139:13, 14 RVR1960)

Introducción
Para nosotros como seres humanos, la creación tienen una perspectiva distinta.
La palabra dice en Eclesiastés capítulo 11:3:
“Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin. (Eclesiastés 3:11 RVR1960)
En varios textos de la palabra de Dios se puede apreciar la cercanía que existe entre el creador y sus criaturas.
Nuestro creador desea que le conozcamos mejor.
Génesis 1:26 dice:
Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. (Génesis 1:26 RVR1960)
Para poder entender lo que somos Dios no nos ha dejado sin conocimiento. Ha revelado su propósito de varias maneras. Por medio de la inspiración divina nos dice:
La vida de Cristo se debe revelar en la humanidad. El ser humano constituyó la corona de la obra creadora de Dios, hecho a la misma imagen divina y diseñado para ser un complemento de Dios; (Exaltad a Jesús, pág. 42
La cita sigue diciendo:
“El Señor dio a su Hijo unigénito para rescatarnos del pecado. Nosotros somos hechura suya, somos sus representantes en el mundo, y él espera que revelemos el verdadero valor del hombre mediante la pureza de nuestra vida, y los esfuerzos fervientes que realicemos para recuperar la perla de gran precio. Nuestro carácter debe ser modelado de acuerdo con la similitud divina, y se debe reformar mediante la fe que obra por el amor y purifica el alma”. EJ pág. 42
En la medida en que estemos dispuestos a modelar nuestro carácter de tal manera que nos sometamos los unos a los otros, El Señor irá perfeccionando la obra que ha iniciado en nosotros.
Esa es una promesa clara. En Filipenses 1:6, el apóstol Pablo dice que es Dios quien ha de completar lo que él ha iniciado. Sin embargo, es mi decisión que Dios sea quien reine en mi mente y corazón.
Veamos estos dos puntos para comprender mejor:
1. En primer lugar, cuando el salmista reconoce que fue Dios quien nos formó, está declarando algo muy especial. Esta presentando de forma explícita que tu y yo no tenemos la necesidad de actuar en el pecado, debido a que nuestro origen no armoniza con el mal sino con el bien.
2. En segundo lugar, cuando El salmista presenta la necesidad de alabar a Dios lo hace desde la perspectiva de aquel que reconoce su origen divino. Es por ello que expresa, de una manera muy descriptiva la necesidad de aquel que reconoce en Dios su creador, el levantarse en alabanza al Dios cuyas obras son para el maravillosas.
Alabar a Dios es la reacción natural de aquel que inicia un conocimiento profundo y personal de Dios.
Conclusión
Dios nos hizo. Esta verdad debe ocupar por mucho tiempo nuestros pensamientos. En la medida en que comprendamos esto estaremos cada vez más capacitados para entender los misterios de Dios.
Oración
Gracias Señor, porque nos has permitido comprender por medio de tu palabra que como criaturas hechas a tu imagen debemos reflejar tu gloria.

Deja un comentario