Pr. Domingo Guzmán
Introducción
No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar. (1 Corintios 10:13 RVR1960)
Cuando estamos en medio de una crisis, de un problema, de una situación difícil, con frecuencia nos desanimamos. Es común que en las circunstancias adversas que se presentan en nuestra existencia, tendamos a desesperar, incluso a perder las perspectivas que nos podrían ayudar a resolver asuntos sencillos, debido a lo que consideramos una prueba, una situación difícil.
No podemos desesperar. Podemos confiar y pedir la asistencia poderosa de nuestro buen Dios y salvador Jesucristo.
Es en estas ocasiones en donde podemos comprobar como la Palabra de Dios nos presenta luz en medio de la oscuridad. Por medio de las Sagradas Escritura tenemos una guía infalible que nos conduce de forma segura en cada circunstancia.
Para poner un ejemplo con respecto al tema de las pruebas y las dificultades, meditaremos un poco en 1 de corintios 10:13
No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar. (1 Corintios 10:13 RVR1960)
Este texto nos presenta tres conceptos que debemos tener presente en relación a nuestra actitud frente a las pruebas y dificultades.
1) No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana. Todos en algún momento tenemos pruebas y sufrimientos. No somos de otro planeta porque tengamos pruebas. Alguien en algún lugar ha sufrido o sufre lo mismo. Alguien ha enfrentado algo similar, y estos debe servirnos como evidencia de que las dificultades y los problemas, pertenecen a este mundo imperfecto por los efectos del pecado.
2) Pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de los que podáis resistir. Nuestra confianza debe estar cimentada en un Dios fiel. El conocimiento de esa fidelidad de Dios, por los tanto, es fundamental para generar en mi confianza en la prueba. Es posible que cuando dudamos de nuestra capacidad para resolver una tentación o una dificultad estos este relacionado con una deficiencia del conocimiento de Dios. Mientras más me acerco a Dios, y le conozco, cuanto más aprendo de su carácter y de su voluntad, en mi vida hay mas seguridad y puedo enfrentar mucho mejor las diversas pruebas.
3) Sino que dará juntamente con la tentación, la salida, para que podáis soportar. Dios nos brinda la oportunidad, en medio de cada crisis y prueba, de salir fortalecidos. Cada tentación vencida es como una batalla que se gana el la lucha contra el pecado. No pensemos ni por un momento que no podemos alcanzar victoria sobre el pecado. La victoria sobre el pecado es un hecho real que puede ser vivido por todo aquel que descansa su confianza en Jesús.
Si te sientes en este día asediado por las diversas situaciones que enfrentas. Cristo toca a tu puerta y te dice déjame entrar. Déjame participar contigo de tus dificultades. Yo puedo darte victoria sobre el pecado.
Pero fiel es Dios quien dará juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar. 1 Corintios 10:13
