Adoración Real Vs. Adoración Falsa


En el libro de Daniel sin duda el capítulo 3 nos cautiva. La historia de los jóvenes hebreos y la famosa estatua del rey Nabucodonosor ha sido inspiración para que muchos hijos de Dios fortalezcan su fe y su amor al creador al idealizar la actitud de los jóvenes hebreos. Todos hemos soñado tener una fe tan inquebrantable como la que estos jóvenes mostraron ante el monarca del mundo en ese momento. Wao, pensamos y yo ¿hubiese actuado así?

La intensión no es tener otra narración de la historia de Daniel 3, más bien es extraer los aspectos relacionados con la adoración que se destacan en ella. Y como toda historia hay en esta también una ilación con los hechos ocurridos previamente que deben ser resultados. Tal como inició el libro, el tema de la adoración es vital. Inició en el capítulo uno, se refuerza en el Dos y ahora se practica en el tres.

Es decir en el capítulo uno Daniel me presenta un pacto, es como una declaración, en el capítulo dos el Señor presenta que la adoración debe ser a él que está por encima del tiempo, del gobierno y de todo y que su gobierno no se limita sólo a un periodo. El levanta un reino que no tiene fin. Y ahora en el capítulo tres Dios me envía otro mensaje. Y es que no solo debo decirlo, no sólo debo enfatizarlo, debo experimentarlo. Es decir la fe debe ser practicada, debe ser ejercitada y debe ser fortalecida.

La práctica de mi fe es el medio más eficaz que Dios tiene para cambiar la vida de las personas. Para cambiar su actitud hacia él. Nabucodonosor nunca hubiese conocido a Dios como lo conoció de no haber sido por la práctica de la fe de estos jóvenes:
Daniel, Ananias, Misael y Asarías.
Ellos cuatro no sólo creyeron al declarar fidelidad, lo hicieron por medio de un testimonio.

Para Nabucodonosor, que no tenía idea de quién era Jehová, y que apenas lo estaba conociendo, era indispensable que aprendiera lo que en verdad era la adoración y sobre todo a quien se debía adorar. El acto de mandar a construir una estatua de 60 codos de alto por seis de ancho demostraba que la emoción dominaba su vida y que estaba lleno de egoísmo. El deseo de recibir honra le nublaron la razón y trazó para sus súbditos un sistema de adoración que estaba impuesto y no daba oportunidad de la demostración espontánea de amor y lealtad y él debía recibir una lección de cómo funciona la verdadera adoración.

La emoción solo puede ser parte de la experiencia religiosa solo cuando va unida a la re flexión y el pensamiento.

Con el ejemplo de los jóvenes hebreos Dios le dio una lección al equivocado rey. No se puede pedir ni exigir que las persoñar nos amen, eso debe surgir de un corazón espontáneo. Esa es la razón por la que Dios nos dio la libertad para elegir. Sin Dios no hay esperanza, pero Dios no obliga a nadie a transitar por la senda del bien si no desea hacerlo. Es por ellos que no es posible adorar si no existe amor de por medio.

Nuestra mayor demostración de adoración radica en el amor. ¿Hemos en verdad entendido que Dios nos ama? El creador quiere que podamos sentir lo mismo, primero hacia él y luego los unos a los otros. ¿Cuanta gente en la llanura de dura estaba allí por la lealtad al rey? Creo que sólo él. Sadrac, Mesac y Abednego amaban a su Dios y fueron capaces de ir al fuego por él. Esa lealtad es la que Dios busca en quienes le adoran.

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