“El amor: Vínculo por excelencia”
Pr. Domingo Guzmán
1 Corintios 13:13
“Ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor”.
Objetivos del Sermón
- Mostrar a Dios en su carácter de Amor
- Mostrar la importancia de manifestar el amor en la pareja y en la familia
- Mostrar como el egoísmo no permite que crezca el amor en nosotros
- Que aprendamos a ver el amor, más allá del principio o el sentimiento, Sino como una persona
Introducción:
- Amor… La sola mención de la palabra es agradable a los oídos de todos nosotros.
- Cuando pensamos en el amor nos llegan los más tiernos cuadros a la mente y lo idealizamos en diversas direcciones.
- La Biblia no aparta el tema del amor. 1 Juan 4:8 dice: “El que no ama, no conoce a Dios, porque Dios es amor”.
- ¿Qué necesitamos saber del amor? Esta es una pregunta interesante.
- Si la Biblia me enseña que Dios es amor, muy bien podemos decir que, si quiero conocer el amor, entonces debo conocer a Dios.
- Dios ama de una forma integral. Dios ama con firmeza, al mismo tiempo lo hace con misericordia.
El carácter de Dios es el AMOR
La palabra de Dios nos dice lo siguiente en relación a la naturaleza de Dios:
1 Juan 2: 3-6 nos dice:
“En esto sabemos que nosotros lo conocemos, si guardamos sus mandamientos. El que dice: «Yo lo conozco», pero no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso y la verdad no está en él. Pero el que guarda su palabra, en ése verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en él. El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo”.
Es interesante notar el énfasis bíblico en la obediencia para manifestar amor.
Una manera práctica de amar es obedecer.
La sociedad posmoderna nos quiere guiar a un modelo distinto, en el que mi obediencia está sujeta a la interpretación propia sobre algún tema. Sin embargo, no es difícil entender que todo el que ama, voluntariamente es capaz de obedecer.
Como se manifiesta esa obediencia
A obedecer se aprende por medio de la práctica misma.
Obediencia es sumisión de la voluntad propia, de forma espontánea sin perder la capacidad de elegir.
Es una invitación a usar la razón, más allá de las emociones. No significa que las emociones sean del todo negativas, pero no podemos sujetar la razón a la emoción, sino que nuestras emociones deben estar bajo el control de nuestros razonamientos.
En la familia, como en todos los estamentos sociales, para lograr esto debe existir un código, una legislación. Normas que me ayuden a dirigir mis razonamientos por encima de las emociones.
Dios ha dejado esto bien claro por medio de sus mandamientos, que son la clave para mantener al ser humano en una estrecha relación con él, sometiendo nuestra forma de ver las cosas a cómo Dios nos aconseja en su palabra.
Veamos a Deuteronomio 28:
“Acontecerá que si oyes atentamente la voz de Jehová, tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy, también Jehová, tu Dios, te exaltará sobre todas las naciones de la tierra. Y vendrán sobre ti y te alcanzarán todas estas bendiciones, si escuchas la voz de Jehová, tu Dios”.
Como podemos observar, obedecer trae como consecuencia, bendición.
Una conciencia orientada a la razón y no sólo a la emoción.
El problema del egoísmo
¿Por qué se nos hace tan difícil obedecer?
Podemos llegar a la conclusión, de que no obedecemos porque no amamos aún.
Muchos pueden decir hoy: «Pero yo amo a Dios, siento que lo amo. Es más hago muchas cosas para demostrar ese amor que tengo por él», sin embargo, no se trata de si lo amas o no. Sino COMO LO AMAS.
Si lo haces bajo el esquema tuyo, el amor que sientes por Dios está dañado por el orgullo. O sea es el resultado de tu YO, de tu EGO. El amor no se origina en ti, el amor se origina en Dios. Debemos amarlo, como EL desea ser amado.
En la pareja es igual.
No podemos amar a nuestro conjugue, como nosotros queremos, sino como ellos desean ser amados. Aunque eso suponga una sumisión de nuestra voluntad.
Damas, si su esposo disfruta jugar Dominó, usted debe aprender a gustar de eso.
Esposo, si su esposa ama los zapatos y las carteras, sepa que usted debe aprender a comprar combinadas esas dos cosas si usted de verdad ama a su mujer.
El amor es una persona
El amor es una persona.
Dios es una persona.
Tú esposa es una persona.
Tú eres una persona.
Es por ello que habrá fe, esperanza y amor, pero lo mayor es el amor.
Conclusión
Hemos aprendido que el carácter de Dios es amor.
Hemos aprendido que el amor se debe manifestar
Hemos aprendido que el egoísmo no deja que el amor se manifieste correctamente
Hemos aprendido a ver el amor como una persona.
Llamado
Pídele a tu pareja que te exprese como él o ella se sentiría amado.
Pídele que te diga cómo se sentiría feliz.
Y te va a ayudar a mantener una comunión estrecha con tu pareja.
Sobre todo, Busca en la BIBLIA lo que Dios pide de ti. Y en obediencia ama a tu Dios.
