Debemos reconocer que no somos sólo creyentes. Debemos ser discípulos.
Hay una diferencia entre uno y otro.
Creyente puede ser cualquiera, pero un discípulo es alguien especial.
Jesús nos mando a hacer discípulos, no creyentes, ni adeptos para ninguna religión, sino mas bien a predicar el evangelio a toda criatura según dice: (Marcos 16: 15-18).
El problema, es que muchos de nuestros miembros están convencidos que Cristo es el Señor, están convencidos de que Cristo salva y viene pronto, están convencidos de que Cristo sana, restaura, bendice. Pero no están completamente comprometidos con el señor, para vivir una vida convertida totalmente a él; viven bajo su libre albedrío, deciden lo que quieren y lo que no quieren, porque no perciben que tienen un compromiso.
Hay quienes piensan y creen que, en sus casas, Dios los puede bendecir como en la iglesia, y creen eso porque ellos son creyentes, Dios no quiere únicamente creyentes, el corazón de Dios va mas allá que eso, el quiere discípulos, entregados a su servicio
La definición de Discípulo: Apóstol, Maestro. Discípulo también significa evangelista, un divulgador, un propagandista, un evangelizador, un ministro, un profeta, también discípulo significa: embajador, mensajero, anunciador.
Cuatro diferencias Entre creyente y discípulo
1) El Creyente suele esperar panes y peces, el discípulo, es un pescador. La mayoría de creyentes consumen lo que el reino ofrece, pero pocas veces por no decir nunca se ponen a la disposición del señor en todo lo que son o lo que hacen, en otras palabras les gusta recibir, pero nunca dar, y además viven conformados con lo que son y con lo que hacen, (Romanos 12: 2)
2) El creyente lucha por crecer, El discípulo por reproducirse:
El creyente común, casi nunca piensa en los demás la mayoría del tiempo está pensando en sí mismo, piensa ¿Qué puedo obtener de esto? ¿En qué va a beneficiarme este asunto? El discípulo se reproduce siguiendo este pensamiento, de compartir con los demás todo lo que recibe o las experiencias que obtiene en el señor las comparte con todos aquellos que la necesitan una palabra de Dios.
3) El creyente se gana, El discípulo se hace:
Billy Graham, dijo que: cuesta un 10% de esfuerzo ganar una persona para Cristo, pero que cuesta un 90% de esfuerzo que permanezca en él. En otras palabras a los creyentes tenemos que andarlos acarreando, ¿vamos hermanos?, ¿no llegó a la Iglesia? Mientras que el discípulo es líder.
4) El creyente depende en gran parte de los pechos de la madre, (pastor) El discípulo se ha destetado para servir (Samuel 1:23-24)
La Mayoría de creyentes esperan que el pastor se haga responsable de su crecimiento y más cuando están fallando.
Ilustración: eso lo vemos cuando un padre va con su niño por la calle, y de pronto se cae el niño, note lo siguiente, el niño se cae y queda volviendo a ver a su padre, para que este lo vaya a levantar, yo a mis hijos les decía levántese por sus propios medios, mis hijos crecieron con este pensamiento si yo no me levanto pasare todo el día tirado en la calle será mejor que ponga de pie y así hay muchos creyentes quieren que el pastor los visite, los llegue a traer para que lleguen a la iglesia, los consuele, que viva orando por ellos, pero ellos no hacen nada por sí mismos, si el pastor no llega a la Iglesia, ese día no hay culto, los creyentes son niños con el chupón en la boca, mientras que el discípulo busca siempre su propio alimento y siempre está listo para servir a los demás.
Hay tres pensamientos que predominan en la Iglesia de hoy:
a) Que Dios está allá en el cielo como un ser espiritual, y nosotros acá como sus criaturas
b) Hablamos del 10% del señor, cuando en verdad el 100% le pertenece a Dios, dice el (Salmo 24:1) de Jehová es la tierra y su plenitud, el mundo y los que en el habitan en otras palabras todo le pertenece a Dios, Job entendía eso.
c) decimos que la Iglesia es el templo de Dios, cuando en verdad cada persona que le ha entregado su vida al señor, es templo vivo del Espíritu Santo de Dios, porque Dios no quiere lo poco de nosotros, él lo quiere todo. Y mientras no le hayamos dado el 100% de nuestras vidas a Dios no le hemos dado nada. Porque seriamos cristianos promedio, y no importa si te falta entregar un 1% que te queda por entregarle al señor, entrégalo ahora mismo.
Tres características de un Discípulo:
EXISTEN 3 TIPOS DE FRUTOS: Todo Discípulo se debe de caracterizar por llevar frutos para el señor
1) En Mateo 3: 8 se nos dice: Haced pues, “frutos dignos de arrepentimiento”
- esto significa, que delante de todos los hombres, yo debo de demostrar que yo soy un verdadero Discípulo del señor y que no exista ninguna duda ¿Por qué? En (Mateo 7:16- 9) Dios quiere que seamos como árboles, que damos buenos frutos, por Ejemplo: si usted siembra un árbol de frutas, ¿para qué lo siembra? Me imagino que lo siembra con dos objetivo uno para que le de sombra, y otro para que le dé frutos y si este árbol que sembró no le da el fruto que usted esperaba ¿qué hará con aquel árbol? Mire de nuevo Mateo 7:19 y compárelo con Mateo 3:10, sino estas dando testimonio de que eres un discípulo de Cristo y no estás trayendo almas para Cristo es muy posible que seas cortado, (Mateo 7:21)
2) Fruto de almas para Dios:
- (Romanos 7:4) Dios es un agricultor que está esperando buena cosecha, Jesucristo es un árbol grande y frondoso, Los Discípulos son las ramas (Juan 15:1, 2, 4, 5, 6,7) Dios está esperando de nosotros resultados, lea en (Mateo 25:14- 30).
3) Frutos del Espíritu Santo (Gálatas 5: 22 y 23)
Dios quiere que tengamos incremento y siempre ha sido el deseo de Dios que llevemos frutos, en Génesis 1:22 Dios entrego a la primera pareja, un mandamiento, y este era “Fructificaos y Multiplicaos” yo creo que este mandamiento no ha cambiado, lo podemos comparar con (Mateo 28:19-20). También podemos leer (Salmo 92:12- 14) y el (Salmo 1:1-39) el gozo de todo buen discípulo es llevar mucho frutos para el señor.
La palabra de Dios nos muestra que todo verdadero discípulo debe llevar fruto. Pidamos a Dios que nos ayude a llevar mucho fruto. Para su honra y gloria.
Que Dios nos bendiga…

Como dice la Biblia: hasta los demonios creen y tiemblan. Todo discipulo es creyente, pero no todo creyente es discipulo
Gracias por tu apreciación Pastor Abreu. Dios bendiga tu ministerio siempre. Un gran abrazo.
es cierto yo muchos años fui una creyente no por lo quisiera sino porque asi me formaron mis pastores a pesar que yo tenia una inquietud interior que habia algo mas para mi nunca tube respuesta, hase 8 años que recien he entendido la diferencia de ser discipula, cuando un pastor predico sobre el hacha que esta puesta para todo arbol que no da fruto, ahora a pesar de mi edad he tomado el arado y lucho dia adia para ser la discipula que Dios me dmanda que sea, sus oraciones pastor Domingo, Dios bendiga su presiosa vida.
Agradezco su comentario estimada hermana Carmela. Dios me le bendiga mucho.
si bien es cierto ,existe una diferencia entre creyente y discipulo, pero esa diferencia solo sirve de termometro ministerial, es decir para saber como esta la congregacion y la Iglesia en su conjunto,Mas no podemos hacer diferenciaciones ni CLASIFICARLOS,porque estariamos saliendonos del contexto de la Biblia y llegaremos a extremar los conceptos diciendo que solo se salvaran los DISCIPULOS y no lkos CREYENTES, e escuchado extremos de la forma en que relato y me da pena y dolor pues niegan el cielo al CREYENTE, nos olvidamos que el LADRON BUENO solo creyo y fue SALVO, hoy estaras conmigo en el PARAISO, por eso Pastor cuidese de estas corrientes NUEVAS, que son VIEJAS armas de satanas.. Dios lo Bendiga.
Estimado Javier. Lejos este de mí el hacer un juicio calificativo relacionado con la salvación de ningún ser humano. Tal y como señalas, esa diferencia sólo muestra la actitud de quienes aceptan a Cristo. Es posible que muchos no lleguen a demostrar que son discípulos pues las circunstancias no se lo permitieron, como el ejemplo que nos diste muy atinadamente. Sin embargo, todo verdadero creyente debe convertirse en un discípulo, esto es un proceso que puede durar toda la vida, pero todos debemos estar conscientes de que se está obrando en nosotros esa transición, pues debemos crecer hasta la estatura del varón perfecto, no hablo sólo de dejar de hacer cosas malas, sino de reconocer que no podré nunca ser un HOMBRE SIN PECADO, pero sí un pecador perdonado y cubierto por la sangre preciosa de Cristo. Cuando dicho conocimiento esté en mí de manera natural, daré los frutos de un verdadero discípulo de Cristo. De nuevo gracias por tu atinada reacción y espero que Dios te bendiga. Con aprecio Pr. Domingo Guzmán.