Rut: Una vida Restaurada


5 aspectos fundamentales para nuestro crecimiento espiritual a través del libro de Rut. Todos ellos muy relevantes.

Introducción

Para muchos el libro de Rut tiene todos los elementos de una novela, de paso una gran parte de los eruditos modernos lo consideran una narración. Restando importancia a los acontecimientos y descartando la intervención de Dios en ellos, presentan estos como casualidad o suerte.

Dios está siempre presente. Esto es lo que veremos en este estudio.

Además, Dios nos restaura. Esa restauración inicia desde la base ideológica, desde nuestros pensamientos y confianza. Nuestra esperanza cambia del objeto al sujeto, Dios se hace más personal.

Dios habla, y sus palabras se convierten en ley para sus hijos. Y al seguir sus instrucciones recibimos la bendición de sus promesas de las cuales debemos dar cuentas, como una demostración de respeto hacia aquel que nos lo ha dado todo.

La historia de Rut y Noemí, es una historia que no debió contarse, sin embargo, Dios nos transmite elementos esenciales para nuestro crecimiento espiritual a través de ella.

Hoy veremos 5 aspectos fundamentales para nuestro crecimiento espiritual a través del libro de Rut. Todos ellos muy relevantes.

  1. 1.   No abandones la casa del Pan

Ninguna de las cosas que se presentan en la Biblia está por casualidad. Rut 1:1 dice “…un hombre de Belén de Judá fue a vivir en los campos de Moab con su mujer y sus dos hijos”.

Belén, significa “Casa de Pan”. Debe llamar nuestra atención que en la Casa del pan haya hambre.

Aquí encontramos la primera enseñanza para nosotros hoy. Cuantas personas se desesperan cuando falta la comida.

Que significa el pan para nosotros. Fíjate, el pan es una representación de prosperidad, de riqueza. Para todos nosotros pensar en que hay pan es pensar que nuestras necesidades están satisfechas.

Aún cuando Jesús enseñó a orar a sus discípulos, usó el pan como símbolo de las necesidades humanas y en el PADRE NUESTRO la oración modelo aparece “Danos hoy el Pan”

Pero en este capítulo la historia me dice que en la casa del pan puede haber hambre. Porque en la existencia terrenal del hombre habrá escases. Ese no era el plan de Dios, pero es el resultado de la desobediencia humana.

Por naturaleza nos movemos detrás del pan, pero al movernos tras él sacrificamos mucho de nuestros valores y principios. Al igual que Elimelec, somos capaces de ir a los campos de Moab detrás del Pan.

Pero ¿qué es ir a Moab? Moab no era simplemente un lugar donde ir. Era entrar en la casa de los enemigos de Dios.

El origen incestuoso de aquella ciudad, y la amarga experiencia del éxodo la habían convertido en un lugar abominable para todo judío. Allá fue Elimelec detrás del pan.

Si nuestro objetivo es espiritual y nuestra ciudadanía no es de este mundo, no debemos abandonar LA CASA DEL PAN para ir tras MOAB.

  1. 2.   Debemos realizar cambios reales y profundos si deseamos tener esperanza eterna

Encontramos a Rut haciendo un cambio en su vida muy significativo. Tenía familia, pero había encontrado algo distinto en esta familia Judía. De seguro ella sabía de las desavenencias entre judíos y moabitas, sin embargo estuvo dispuesta a cambiar cuando encontró lo mejor.

Cuando la tragedia golpea nuestra puerta, es precisamente nuestra confianza en Dios y nuestra fe lo que nos mantiene a flote.

En algún momento ha llegado el desaliento, en algún momento ha llegado el dolor, el sufrimiento ha tocado nuestra puerta. También ocurrió con esta familia.

Luego de la tragedia es cuando se realiza el pacto de Rut con Noemí. Cuando Noemí escuchó que Dios había visitado de nuevo su casa. Vers. 6. Decide regresar y las despide, pero Rut había conocido al Dios verdadero.

“No me ruegues que te deje y me aparte de ti, porque a dondequiera que tú vayas, iré yo, y dondequiera que vivas, viviré. Tu pueblo será mi pueblo y tu Dios, mi Dios”.

Estas palabras retumban en nuestros oídos hoy como una declaración de fidelidad digna de ser imitadas por todos.

Este es el pacto que Dios desea hacer con todos nosotros, el desea ser nuestro Dios. Un Dios personal.

  1. 3.   Haz de la palabra de Dios tu guía

El verso 22 dice “Así regresó Noemí, y con ella su nuera, Rut, la moabita. Salieron de los campos de Moab y llegaron a Belén al comienzo de la cosecha de la cebada”. Esta parte de la Biblia no está aquí por casualidad.

Rut llegó cuando se recogía la cosecha, y ahora esta ESTUDIANTE de la palabra pone en práctica las lecciones que aprendió cuando estaba ATENTA A LA PALABRA.

Me agrada recordar que nuestra iglesia ha diseñado este plan de lectura de la Biblia. Reavivados por su palabra.

Rut aprendió en la palabra que Dios había hecho provisión para el extranjero y para el pobre.

La Ley permitía a los pobres recoger las espigas que iban cayendo detrás de los segadores (cf. Lev_19:9-10; Lev_23:22; Deu_24:19).

Esta es una evidencia de que Rut estaba leyendo la Ley de Dios.

“Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino”.

¿Con qué limpiará el joven su camino? ¡Con guardar tu palabra! 109

Heb_4:12  La palabra de Dios es viva, eficaz y más cortante que toda espada de dos filos: penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.

  1. 4.   Hay que rendir cuentas si deseamos recibir bendiciones.

Rendir cuentas es ser integro, rendir cuentas es no tener medias tintas, es dejar a un lado la ambigüedad. Es no tener temor de decir lo que soy. Rendir cuentas es ser un fiel mayordomo.

Rut rindió cuentas.

“Espigó, pues, en el campo hasta la noche, y cuando desgranó lo que había recogido, era como un efa de cebada. (40 Litros) Lo tomó y se fue a la ciudad, y su suegra vio lo que había espigado. Luego sacó también lo que le había sobrado después de haber quedado satisfecha, y se lo dio. Su suegra le preguntó: – ¿Dónde has espigado hoy? ¿Dónde has trabajado? ¡Bendito sea el que te ha favorecido! Ella contó a su suegra con quién había trabajado, y añadió: –El hombre con quien he trabajado hoy se llama Booz.  2:17-19

Luk_16:10 “El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel; y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto”.

Cada uno de nosotros debe dar cuentas a Dios de las bendiciones que ha recibido. Y una de las mejores formas que Dios ha establecido para preservar nuestra fidelidad es por medio de los Diezmos y Ofrendas.

Rut dio un detallado informe de lo que había trabajado, trajo el fruto de su trabajo y compartió la bendición recibida con su suegra.

Debemos notar que ella acababa de obtener la ciudadanía judía, que apenas estaba llegando y ya actuaba como una verdadera israelita en quien no había engaño.

  1. 5.   Debemos prepararnos para recibir las bendiciones.

Noemí le presentó a Rut el plan, en el capítulo 3. No era un plan sencillo, demandaba una entrega de parte de Rut. Ella debía EXPONERSE  a la deshonra, y estuvo dispuesta a hacerlo.

Pero antes debía estar preparada. Te lavarás y te ungirás.

Estos dos mandatos de Noemí denotan la necesidad de purificación y consagración que tenemos los hijos de Dios.

Al hacer esto Rut fue revestida de paz y de seguridad, ya había recibido evidencias del poder y la dirección de Dios en su vida.

Por eso le dice a Noemí en el verso 5 “Haré todo lo que tú me mandes”.

Lo interesante es que también Booz en el verso 11 dice: “Ahora, pues, no temas, hija mía; haré contigo como tú digas, pues toda la gente de mi pueblo[g] sabe que eres mujer virtuosa.

Dios estaba con Rut y ella había hecho de Jehová su Dios.

Para esto ella se preparó. Siguió el plan.

Debemos tener planes espirituales definidos. Si no haz definido un plan espiritual para tu vida no esperes más tiempo. Debes hacerlo ahora.

Si deseas un cambio en tu vida debes venir al Señor, debes regresar a la casa del Pan… Debes lavarte y ungirte en el amor de Dios

Elena White afirma en “El camino a Cristo:

“Como la flor se vuelve hacia el sol para que los brillantes rayos le ayuden a perfeccionar su belleza y simetría, así debemos volvernos hacia el Sol de justicia, a fin de que la luz celestial brille sobre nosotros y nuestro carácter se transforme a la imagen de Cristo”.

Conclusión

El libro de Rut es considerado como una obra maestra de la literatura Judía. No es para menos. Cuatro capítulos llenos de grandes verdades espirituales.

No abandones la casa del Pan

Debemos realizar cambios reales y profundos si deseamos tener esperanza eterna

Haz de la palabra de Dios tu guía

Rinde cuentas

Prepárate para recibir bendiciones

¿Estás dispuesto, dispuesta a regresar a la casa del pan?

3 comentarios sobre “Rut: Una vida Restaurada

  1. Gracias por estas palabras porque me enseña como debe ser una verdadera hija de dios y el camino que debo seguir para ser una mujer guiada por el señor jesucristo.

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